LOS SISTEMAS FINANCIAN LO QUE SON CAPACES DE DEFINIR.
Una vez que existe una norma internacional, las expectativas cambian. Cada vez resulta más difícil justificar que se trate a ACS voluntarios al margen de los sistemas sanitarios.
Con la publicación de una Guía curricular mundial, la Organización Mundial de la Salud ha establecido unas expectativas más claras sobre lo que requiere una atención comunitaria competente y segura, y sobre los sistemas que deben implantarse para respaldarla.
Esa claridad eleva el listón:
- La formación mínima parece insuficiente
- La falta de formación de actualización resulta difícil de justificar
- La supervisión opcional no parece tanto flexibilidad como más bien negligencia
Los gobiernos y los donantes se enfrentan ahora a una disyuntiva.
Seguir recurriendo a trabajadores que no cuentan con el apoyo suficiente, al tiempo que se les califica de «esenciales». O invertir en ACS miembros asalariados, cualificados, supervisados y equipados del personal sanitario del que ya dependen los sistemas sanitarios.
El uso y la difusión de esta guía contribuyen a que los ACSpro se conviertan en los ACSpro norma, y no en la excepción.
Guía curricular mundial de la OMS para ACS.